Mi pereza,
me da tristeza,
cuando miro el cielo celeste
y tomo mi té caliente
Estoy un poco hambriento,
pero me siento muy contento
porque mi abuela cocinó guiso
¡aunque hizo mucho bullicio!
Y cuando el día esta nublado,
yo lo veo despejado,
invito a un amigo a mi casa,
y subimos a la terraza.
Ya es la hora, está llegando,
el momento de ir bajando.
Nos espera mi abuelita,
con leche tibia y galletitas.
Esta poesía se ha acabado,
ya me siento muy cansado.
Me despido con un beso,
¡hasta el próximo momento!














A las once suena el timbre
me da tristeza,
cuando miro el cielo celeste
y tomo mi té caliente
Estoy un poco hambriento,
pero me siento muy contento
porque mi abuela cocinó guiso
¡aunque hizo mucho bullicio!
Y cuando el día esta nublado,
yo lo veo despejado,
invito a un amigo a mi casa,
y subimos a la terraza.
Ya es la hora, está llegando,
el momento de ir bajando.
Nos espera mi abuelita,
con leche tibia y galletitas.
Esta poesía se ha acabado,
ya me siento muy cansado.
Me despido con un beso,
¡hasta el próximo momento!
A las once suena el timbre
llegan las visitas
¡son mis primos y mis tías
para comer en familia!
Miro el cielo soleado,
muy despejado.
Mi papá hace asado
y de postre hay helado.
LLega el mediodía,
como la comida
y tomo la bebida
con gusto a sandia.
Terminamos de comer,
nos vamos a pasear,
al río Paraná,
con mis primos de Tucumán.
Jugamos juegos de azar,
nos cambiamos de lugar
para ir a pescar
con mi primo Julián.
Comienza a anochecer
es la hora de volver,
a mis primos y mis tios
un regalo les daré.
¡Se retiran,
ya se van!
Cómo son buenas personas
en mi corazón están.
Producción colectiva de los chicos a partir de un registro de sensaciones
Guido paricipó de un torneo de ajedrez nacional y le fue muy bien
tus compañeros y seños te decimos